Para facilitar las operaciones del ariete se disponía de la máquina conocida como trépano, taladro o terebra. En cuanto a su constitución y estructura, esta máquina era muy semejante a una tortuga. En el centro y, en alto sujeto por travesaños, se había colocado un canal sobre el que se desplazaba una viga que había encima hacia delante y hacia atrás, en un sistema muy semejante al de las catapultas.
Esta viga superior iba armada con una punta de hierro que era como una especie de barrena, cuya función era agujerear los lienzos de muralla. Para poder cargar la máquina se contaba con un sistema de torno en su parte trasera que, una vez liberado, facilitaba que la viga saliera con fuerza (VITRUBIO, X, XIX, 67).