La reconstrucción de la Catapulta en imágenes
A la hora de reconstruir una catapulta tipo scorpio hay que tener en cuenta la información suministrada por las fuentes documentales y los restos arqueológicos, además de las aportaciones de la bibliografía actual al respecto. Y no se pueden olvidar las reconstrucciones realizadas por los investigadores a lo largo de este siglo y que han solucionado alguno de los problemas fundamentales que rodeaban al mundo de la artillería antigua.
En cuanto a las fuentes documentales resultan claves los datos proporcionados por Heron en su Belopoeica, aunque para algunos aspectos puntuales como por ejemplo el mecanismo disparador es mejor seguir la obra Cheiroballista de Pseudo - Heron. De la obra de Filon se obtendrán muchas de las medidas de la máquina, tomando una parte de la información proporcionada por Vitrubio para rellenar las lagunas dejadas por este último autor.
A pesar de que la catapulta que se va a reconstruir es la de Caminreal no nos podemos centrar tan sólo en este material arqueológico. También hay que tener en cuenta la información que proporcionan otros hallazgos. Así resulta de interés el material hallado en Ampurias (Gerona, España) (BOSCH GIMPERA, 1913) por sus proporciones y fórmulas de calibración, los de Mahdia (Túnez) (BAATZ, 1985) y Azaila (Teruel, España) (GARCÍA DÍEZ, 2002) para ver diferentes calibres y el de Cremona (Italia) (BAATZ, 1980) por sus semejanzas en lo que al frontal de la máquina se refiere.
Asímismo hay que tener en cuenta las reconstrucciones de catapultas tipo scorpio realizadas por la Ermine Street Guard, Alan Wilkins o John Anstee y que aportan innovaciones significativas para resolver algunos problemas derivados del funcionamiento de la máquina.
El primer paso necesario para empezar a reconstruir esta catapulta es aplicar la fórmula de los euthytonos, lo que nos permitirá conocer el tamaño del agujero del resorte y con él el del modiolus. Obtener esta medida resulta básico para calcular el resto de componentes de la catapulta.
Si tenemos en cuenta que en la catapulta de Caminreal se conservan los 4 modiolus ya disponemos de las medidas del diámetro del resorte, por lo que podemos prescindir de la aplicación de las fórmulas de calibración, al menos, en estos primeros momentos de la investigación.
Además, la buena conservación del bastidor permite la restitución integral de las dimensiones del capitulum. Éste, a tenor de los restos hallados, estaba formado por dos placas de hierro para reforzar la tabula superior, otras dos para la tabula inferior, una placa central para la parastas media y seis placas de hierro para las parastatica laterales. De este modo, a través del material arqueológico tenemos las claves para restituir el cabezal de la máquina.
Tras la realización de esquemas previos y de modelos en madera se procedió a la reconstrucción de las piezas de madera que formarían el capitulum. Posteriormente, se revistió toda la catapulta con las placas de metal de refuerzo, cuyas dimensiones nos proporcionan el material arqueológico.
El sistema de torsión estaba formado por cuatro arandelas, cuatro modiolus y cuatro epizygis. Todos estos elementos fueron encontrados en Caminreal, lo que permite la reproducción de todas las piezas con gran exactitud. Sobre la arandela de hierro, atravesada por doce agujeros repartidos a la misma distancia, se desplazaba el modiolus, a su vez, con dos agujeros y dos muescas en su parte superior para colocar el epizygis alrededor del cual se enrollaba el resorte.
Los modiolus se han construido en el material en que estaban fabricados los originales (bronce) y tomando las medidas obtenidas del estudio de los restos arqueológicos. Su construcción en este material facilitaba que se desplazara mejor al contacto con las arandelas de hierro que formaban parte del sistema de torsión.
A pesar de que los 4 modiolus conservados tenían ligeras diferencias en cuanto a sus dimensiones, se ha buscado su unificación ya que, técnicamente, estas piezas deberían ser iguales para un correcto funcionamiento de la máquina. El foramen para alojar los resortes de cuerda en los modiolus variaba en la catapulta de Caminreal con ejemplares de 82 y de 84 milímetros. Se ha optado por igualar todas las piezas a una medida estándar de 83 milímetros. El hecho de que esta reconstrucción tenga como finalidad la experimentación y el desarrollo de sus capacidades prácticas obliga a una estandarización que facilite el recambio de las piezas estropeadas por el uso.
En el mundo romano, las máquinas se construían respondiendo a un determinado calibre y eso hacía que los 4 modiolus de una misma máquina tuvieran que ser iguales. Casi con toda seguridad el hecho de haber encontrado piezas de diferentes medidas en el hallazgo de Caminreal responde a la reutilización de piezas de diferentes máquinas en las labores de reparación o a defectos en el proceso de fundición. También pudo darse el caso de que los constructores no fueran especialistas y no se preocuparan por ajustar totalmente las piezas. De todas formas, las diferencias son tan leves que no debieron afectar mucho al funcionamiento de la máquina en combate.
Un aspecto apreciable y muy significativo reside en que el capitulum está diseñado para que cuando se alinea la corredera con los brazos, éstos últimos tienen que estar un poco repuntados hacia arriba. Esto que, a priori, podría parecer que supone un inconveniente en realidad dota a la máquina de una mayor potencia de fuego, ya que los brazos trabajan en dos direcciones.
La reconstrucción de la Catapulta en imágenes